Mensajes: 1026 Ubicación: La Plata - Av 7 entre 67 y 68
Lunes, 15 Noviembre 2010, 11:35
En mi nuevo viaje-travesía a Tandil, pasando por el misterioso Puente 80, debí enfrentar en la salvaje Pampa Argentina el desafío de su indómita fauna, que al avistar el inconfundible perfil de la Korando se ponía como loca, afilaba sus garras y dientes. Fui atacado en numerosas oportunidades, por suerte contaba con el malacate manual para repartir mandobles a diestra y siniestra (el malaco eléctrico hubiese sido inútil), y el par de tablas de pino antiatasco para barricar las puertas.
De cualquier manera, llegó el momento en que no pude esquivar mas la batalla, era el o yo. Le advertí, le advertí que esto terminaría mal.
En el atavismo de la lucha, brotan de uno los mas primitivos instintos de supervivencia y heroísmo. Luego viene un instante de reposo, y finalmente la celebracion de la Victoria.
Segun la antígua filosofía de las Pampas, los vencidos le pasan todas sus virtudes al Vencedor.
Me fuí. Desde ese momento, los irracionales salvajes guardaron prudente distancia. Así que ya saben: no se metan conmigo!
